Hablar de jerarquías es hablar de orden; rescatar la importancia de leer en principio, la idea general y en unos pocos segundos, saber de qué va un cartel, post, o banner, con el objetivo de llevar al público a la adquisición de un producto o servicio.
Recordemos que el diseño de publicidad está enfocado en la venta, el público debe saber qué se está ofertando. Pero no basta con poner la imagen de un producto y la leyenda ¡COMPRA AHORA!. El diseñador gráfico juega un papel importante a la hora de comunicar un mensaje eficiente, simple, pero directo.
Quien se encargue de diseñar, debe estar correctamente capacitado para el manejo de un mensaje a través de diversos recursos. Hoy en día estamos acostumbrados al bombardeo de información, por lo que lograr que el público quede enganchado a nuestro contenido es primordial, pero. ¿Cómo lograrlo?. Como responsabilidad primordial del diseñador, el uso de recursos gráficos llamativos y agradables para la vista son indispensables a hora de diseñar, pero también se debe tener en cuenta el medio; si la publicidad va a ser impresa o si va a ser digital, y el tamaño que tendría. No es lo mismo diseñar una valla publicitaria, que diseñar una imagen que será promocionada dentro de redes sociales.
FACTORES QUE DETERMINAN LA EFICIENCIA DE UN MENSAJE DENTRO DE UN PRODUCTO DISEÑADO.
Los elementos que a continuación se describen, deben ser considerados y usados bajo cierta discreción, pues el diseñador gráfico está encargado de controlar la claridad de un mensaje, pero aceptar la responsabilidad ante el fracaso del mismo.
La tipografía:
La tipografía, muchas veces se ve limitada por la identidad corporativa de la empresa a la que se le trabaja, sin embargo, con fines de venta, siempre se pueden romper algunas reglas, con la intención de aumentar el impacto gráfico que tendría un texto.
Las tipografías “sans serif” bold y condensadas siempre ayudan a gritar un mensaje, a diferencia de algunas que son más ligeras, rounded y nobles como las que se suelen usar en los “legales”; el mensaje está ahí pero no es lo que queremos que el consumidor lea primero.
Seleccionar tipografías es tarea importante, pero no debería significar un dolor de cabeza, dado que se busca la legibilidad antes que la estética. Siempre es recomendable usar una tipografía que tenga una larga extensión de variables, pues no necesitarías más de una para jugar entre los tamaños y su importancia en el mensaje que contenga. Si quieres contrastar de una manera más eficiente, escoge una segunda que pueda ayudar para contrastar entre títulos y contenido, pero por favor, no utilices más de 2 tipografías.
El color:
Se considera que el diseñador es experto en el control de colores, pero estos se ven limitados por el manejo de la marca gráfica a la que se le diseñará. La identidad corporativa nos mantiene al margen a la hora de controlar la cromática, sin embargo, siempre se pueden manejar colores que tienen alguna connotación universal, como el verde, que significa algo bueno como fondo sobre un precio de rebaja, o el rojo, que significa, generalmente, peligro, pero solo en ciertos elementos que acompañen al precio.
Ten cuidado con abusar del color, solo es necesario para generar contraste entre el fondo y la forma, el mensaje y el contexto.
Imágenes, más que fondos:
Si se va a vender un producto o servicio, siempre ayuda una buena fotografía del producto o un ejemplo del servicio, pero por favor, utiliza imágenes de buena calidad y no dejes que ocupe todo el espacio, deja que respire y se lea por sí solo.
Texturas:
Estos elementos ayudan a contextualizar al consumidor. Los fondos son funcionales para brindar personalidad al mensaje, al lograr que se perciban todos los elementos con coherencia. Sin embargo, muchas veces se puede prescindir de ellos, dado que pueden saturar visualmente una imagen, lo que no nos permite ser claros.
Íconos, stickers, sellos y otros recursos gráficos:
Los elementos gráficos extras ayudan a aportar “ese algo” a la hora de diseñar, siempre y cuando su intención sea aportar a la simplicidad del mensaje. El diseñador gráfico tiene la tarea de seleccionar partes del todo como recursos que utilizará después como auxiliar en el mensaje. No es lo mismo poner en letras “la mejor calidad” que un sticker de una medalla de oro, llamativa y que exprese “lo mejor de lo mejor”.
Estos recursos ayudan a concretar el mensaje y que este se lea en pocos segundos.
Una vez conocidos estos elementos, organizarlos de acuerdo a la importancia del mensaje se vuelve crucial. Si queremos que el consumidor adquiera nuestro producto o servicio, todos los elementos deben estar enfocados al click en el botón de compra. Debemos poder persuadir al lector y atraparlo.
Todos estos elementos se ven determinados por principios de diseño básicos como el fondo y la forma, el contraste entre objetos, los colores, las distancias, los tamaños y el que considero yo de los más importantes, el espacio en blanco.
El diseñador gráfico es un comunicador visual, y al igual que el lenguaje hablado, si no se es directo, sin rodeos y claro, se puede prestar a diversas interpretaciones, lo cual es totalmente opuesto a lo que se busca con el diseño publicitario.



